¿Pueden los videojuegos enseñarnos sobre derechos humanos?


Durante años, los videojuegos fueron catalogados como mero entretenimiento. Pero en la última década, una nueva generación de desarrolladorxs ha demostrado que este medio puede ser algo más: una herramienta de reflexión sobre los derechos humanos, la desigualdad, la sostenibilidad ambiental y las realidades del mundo actual.

Estos títulos invitan a jugar no solo para ganar o por el mero placer de jugar, sino para comprender.

En Enxeñería Sen Fronteiras Galicia consideramos que el juego es un espacio que puede ser muy transformador, una verdadera tecnología para el bien común a poco que nos esforcemos por cuidar los contenidos y metodologías. Ya en su día con el Tetris de Derechos Humanos empezamos a fijarnos en el potencial de los videojuegos y, últimamente, mucho más con la colaboración en el Máster de Videojuegos da la Universidade da Coruña.

Agradecemos en esta entrada especialmente los inestimables aportes de Luz Castro, y de Manuel Santamariña.


El conflicto y la migración contados desde las afectadas

Algunos videojuegos recientes colocan al jugador en contextos de guerra, exilio o represión, no desde la perspectiva del héroe armado, sino desde la fragilidad de las víctimas civiles.

  • This War of Mine (11 bit studios, 2014) narra la supervivencia de un grupo de personas atrapadas en una ciudad en guerra. Obliga a tomar decisiones morales duras: ¿arriesgarse para ayudar a otros o priorizar la propia subsistencia?
  • Liyla and the Shadows of War, del desarrollador palestino Rasheed Abueideh, es un testimonio emocional sobre la vida de una familia en Gaza. Su ambientación sobria y su final devastador lo convirtieron en obra de denuncia.
  • Freedom Bridge, experiencia minimalista de Necessary Games, simboliza la desesperación de quienes buscan cruzar la frontera entre Corea del Norte y del Sur.
  • The Asylum Project, publicado por ProPublica, guía al jugador por las decisiones reales que enfrenta un solicitante de asilo en Estados Unidos.

Según Europa Press, este tipo de videojuegos “fomenta la empatía hacia las personas refugiadas” y puede ayudar a comprender contextos que muchas veces se perciben solo a través de titulares lejanos.


Videojuegos por el planeta: sostenibilidad y acceso a recursos

El cambio climático, el agotamiento de recursos y el derecho a un entorno saludable también han encontrado voz en el mundo del videojuego.

  • Terra Nil (Free Lives, 2023) subvierte la lógica de los city builders: en lugar de construir y expandir, debemos restaurar ecosistemas destruidos y devolver la vida al planeta.
  • Spilled!, un título indie sobre limpieza de vertidos, convierte la ecología en una experiencia relajante pero educativa.
  • Catchment Detox, desarrollado por la cadena australiana ABC Science, enseña a equilibrar producción económica y protección ambiental gestionando una cuenca fluvial.
  • Aquation nos acerca a la dificultad de conseguir agua

Incluso los juegos de apariencia surrealista, como Little Inferno, World of Goo o Human Resource Machine, esconden críticas al consumismo y al vacío del progreso tecnológico, mostrando con humor negro los riesgos de una sociedad que quema (literal y figuradamente) sus recursos.


Trabajo, desigualdad y capitalismo

El terreno laboral no queda fuera del debate. Muchos videojuegos de simulación y gestión han utilizado el humor y la sátira para analizar cómo trabajamos y a quién beneficia ese trabajo.

  • The McDonald’s Videogame (Molleindustria) ironiza sobre la lógica corporativa de las grandes cadenas: deforestación, manipulación publicitaria y explotación laboral.
  • Human Resource Machine y su secuela 7 Billion Humans convierten el trabajo repetitivo y burocrático en un puzle mecánico, una metáfora de la deshumanización laboral.
  • Game Dev Tycoon explora las tensiones entre creatividad y beneficio en la industria del videojuego, y ha inspirado ideas de proyectos más críticos tipo Corporate Tycoon o Nontendo Simulator, donde maximizar beneficios implica erosionar los derechos de tus propios empleados.
  • The Uber Game, creación del Financial Times, refleja los ritmos y precariedades de la gig economy desde los ojos de un conductor anónimo.
  • Walikale es un videojuego online para dar a conocer la conexión entre los móviles y la guerra en la R. D. del Congo, de la ONGD Alboan, que podría estar en este grupo o en cualquiera de los dos anteriores.
  • La publicidad forma parte de este sistema perverso. Con Invasores del Espacio Público se quiere llamar la atención de este tema
  • Uno sobre el que llamaron la atención las compas de Ecoar: Tonight We Riot, donde la clase trabajadora se organiza para derrocar el sistema capitalista

Estas obras demuestran que incluso un simulador económico puede ser una herramienta de conciencia si se diseña con intención social. También está habiendo en los últimos años algunos que se centran en salud mental, muy relacionado con este mundo cada vez más individualista y con poco tiempo para cuidar y cuidarse.


Memoria cultural y restitución: jugar para recordar

La justicia cultural y el respeto por las identidades son también una forma de dignidad humana. Algunos juegos recientes abordan estas temáticas con creatividad.

  • Relooted imagina un mundo donde el jugador recupera —o “restituye”— arte africano expoliado de museos europeos, con un tono irónico pero profundamente simbólico.
  • Valiant Hearts: The Great War, desarrollado por Ubisoft Montpellier, recupera la memoria de la Primera Guerra Mundial a través de cartas reales y una narrativa centrada en personas corrientes afectadas por el conflicto.
  • Otros, como Tchia, con clara vocación de conocer culturas (en este caso, la de Nueva Caledonia)

Este tipo de juegos, entre la divulgación histórica y la denuncia cultural, muestran que preservar la memoria también puede ser una mecánica de juego.


Diseño ético y empatía

Todos estos ejemplos tienen un elemento común: la participación activa del jugador. No se trata solo de observar una historia, sino de tomar decisiones, asumir responsabilidades y sentir las consecuencias.

El videojuego se convierte así en un simulador emocional del mundo real. Títulos como This War of Mine o Terra Nil no enseñan con lecciones, sino con vivencias interactivas que generan empatía. Y esa es quizá su mayor aportación a la educación en derechos humanos: la experiencia personal del otro.

Como medio de expresión, el videojuego combina narración, emoción y toma de decisiones. En esa mezcla reside su fuerza para hacernos reflexionar sobre el tipo de sociedades que queremos (o no) construir.


Ideas futuras:

En un momento en que la Inteligencia Artificial también se extiende a la actividad de creación de videojuegos, la empatía humana se hace cada vez más necesaria.

Nuevas ideas podrían incluir simuladores donde el jugador gestiona infraestructuras básicas (agua, luz, internet) en comunidades empobrecidas o en un (previsible) futuro de escasez de recursos y cambio climático acelerado, aprendiendo sobre decisiones éticas, presupuestarias y humanas, emulando el estilo de SimCity o Cities: Skylines (superando los simuladores del estilo Millennium Village Simulation, donde hay que tomar decisiones para la supervivencia de una familia de una aldea muy empobrecida en algún lugar del África Subsahariana).

¿Y tú, tienes propuestas de más videojuegos en esta línea, o de ideas futuras para desarrollar?

Pronto haremos otra entrada de este estilo… ¡pero con juegos de mesa!


Recursos y lecturas recomendadas

Ecoaldea de Tamera, Portugal

Relatos de verán. Utopías galegas. Estamos no allo 2049

O noso compañeiro Ginés déixanos un relato de ficción deses que nos gustan, porque nos marcan camiños a seguir lonxe das distopías. A foto é de Tamera, exemplo de ecoaldea en Portugal.


-Que pena tanta ruína- adoitaban dicir os visitantes.


O dereito á propiedade privada confundiuse durante décadas cun dereito ao abandono, coroado pola emigración e o pouco aprecio as formas de vida de xeracións anteriores. Pero o mundo cambiou i en Castrelo agora ninguén emigra, máis ben o contrario, e o enxeño local, pasado, presente e futuro, está en auxe. Estes aspectos son evidentes no día a día, pero na lenta pero constante construción é onde máis se nota.


Coma as ruínas lembráronnos, estamos rodeados de recursos construtivos. Lousa, granito, madeira, arxila, terra, cortiza, vexetais vivos e mortos, vidro e outros materiais e técnicas que reciclamos axudáronnos a convivir comodamente.


En cada aldea atoparasche un pequeno guindastre autómata extruyendo barro capa tras capa en círculos case completos, reaccionando aos límites definidos de forma analóxica, con maquetas ou topes, adaptándose ao terreo, a portas, xanelas e outros obxectos arquitectónicos, útiles ou decorativos, que se queiran implantar.


Segundo a aldea podemos ver bases de lousa ou granito, basto ou tallado, ou edificios elevados en madeira, ventás de cores, varios pisos ou incrustados no terreo, tellados vexetais, tellas, lousas ou cortiza, estruturas interiores e exteriores de cestería, illamentos de cortiza e impermeabilizacións de resina. Todo está tocado pola creatividade dos veciños, con influencias locais de toda a nosa historia e doutras culturas, a miúdo importadas polos nosos novos veciños, sempre priorizando a sustentabilidade, na que están a eficiencia enerxética e a nosa felicidade.


As nosas similitudes á cultura castrense fixo que nos refiramos a nós mesmos a miúdo coma castros. En principio orientado á promoción turística, fómolo adoptando ata usalo hoxe como identidade propia: os Novos Castros de Castrelo de Miño.


A paisaxe que vemos eiquí é un conxunto de curvas paralelas de infinitos tons verdes salpicadas rítmicamente polas cores que a froita, a verdura, a madeira, as follas e o chan pódenos dar ao longo das estacións.


Grosos bancos de néboa flúen ata as cimas polas mañás, igual que flúen manadas de animais domésticos, silvestres e humanos polos vales e pendentes. Todo o territorio está coidado ou, como se dicía antigamente, traballado.


De lonxe é evidente que nas ladeiras occidentais a man da muller e o home actuaron, coa orde e cores da viña predominando, aínda que en formas que antes desafiarían á Denominación de Orixe, como emparrados e gando baixo il, alturas e vexetación asociada desaprobadas anteriormente. A tradición vitícola segue así presente con orgullo, e non con desidia.


Para o ollo non adestrado, dos cales só quedan os dos recentemente chegados, hai zonas boscosas que lembran ao antigo Amazonas. Estas foran as primeiras zonas reconvertidas baixo a agroforestería sucesional, leiras en estado de abandono que, con conciencia dos donos ou non, foran reforestadas seguindo as súas curvas de nivel con sementes prioritariamente autóctonas e paleoautóctonas, adecuadas ao seu momento na sucesión ecolóxica, regalando mentres diversidade de alimentos, materiais, auga e vida.


O que ao principio pareceron leiras afastadas e desordenadas foron conectando entre elas ao longo dos anos xa non pola okupación, senón pola ilusión dos veciños.


Logo, coa compracencia dos fanáticos do crecemento económico, con miras á autosuficiencia e mesmo un nicho de mercado “verde” promocionouse a investigación e estudo das propiedades e usos dos materiais que podían proporcionar a natureza do lugar e de como adecuar as tecnoloxías empregadas para o día a día dos xa establecidos e os que puidesen vir.


Á produción de viño, desestabilizada polo clima e as crises de combustible e fertilizantes, pero sendo a planta simbólica da rexión e crecendo na calor e frío, buscáronselle máis proveitos como poden ser vinagres, alcois, aceites esenciais, pellets, alimentación animal, estruturas vivas ou pasas.


Aínda que sempre acompañaron á viña habíanse ido esquecendo máis os abeleiras, vimbias e sobreiras, que cun valor ecolóxico incrible, materialmente tampouco teñen moito que envexar. Mesmo convivimos coas mimosas. Hoxe todos forman parte dos nosos bosques, fogares e ferramentas. Da resina dos piñeiros sacamos dende combustible a chicles e a cortiza das nosas sobreiras está nas nosas botellas, flotadores e paredes, mentres achegan ao noso ecosistema natural.


A Central de Reciclaxe de Barral, coa enerxía da presa dispoñible, permitiunos adaptarnos con calma á escaseza global mentres desenvolviamos o noso enxeño. Seguimos con material valioso de hai décadas e ademais mentres nos pagaron por levarnos o seu lixo.


Pero todos estes materiais, xunto cos producidos pola nosa contorna, de pouco serven sen imaxinárnolos en uso. Comezamos pronto a reunir en convencións a expertos en tecnoloxías apropiadas, e isto acabou motivando a creación da Academia e Centro de Investigación situada xunto á Central de Reciclaxe. Os chapuzas locais conseguiron un renome, xenios en adaptar as tecnoloxías ás necesidades e recursos de cada persoa, labor, edificio ou comunidade. Grazas a eles e o perfeccionamento da súa creatividade mantemos unha vida cómoda, axustada a nós e a nosa contorna inmediata, e, aínda que nos achegaron estabilidade económica, achegáronnos sobre todo calidade de vida e poder compartilo.


Non podo dicir que isto fixese crecer o turismo. A sociedade occidental cambiou o turismo de masas polas migracións en masas. Pero segue vindo xente co obxectivo de descansar e, sen querer desconectar do todo da realidade do seu fogar, conectar coa natureza e encherse de optimismo e técnicas para levar de volta á súa casa. Se algo compartimos aquí son as ganas de coidar do noso fogar.


Ninguén quere abandonar o seu fogar. Tratamos de aprender das súas experiencias e de que poidan superar os seus traumas. Dámoslles tutorazgo e esforzámonos en integralos dende a súa chegada, e co tempo gañan independencia. Como vivimos humildemente adaptados á nosa contorna pois non temos ser demasiados, e canto máis somos máis relaxadas os labores, e canto máis diversos mellor preparados.


O suceso que máis sensibilizou a todas coma iguais foi a falta xeral de auga a principios da década dos 20. Non poder tirar do váter, os pratos sucios amontoándose, e a sucidade acumulándose no pelo non agradan a ninguén. Algúns dispoñían de fontes máis preto que outros, tamén podías darche baños no encoro, pero a perda de comodidades, sexan do grao que sexan, grávase na memoria.


A nivel individual os baños secos e a redución e reuso de auga foron as primeiras prácticas postas en marcha de forma sinxela. Co reuso manual observouse a gran cantidade de nutrientes que corrían habitualmente polo desaugadoiro, provocando un interese en sistematizar a súa reciclaxe para regar as deshidratadas hortas domésticas. Na práctica, controlando o uso de xabóns e produtos químicos, toda auga podía ser reutilizada en rega, mesmo fermentada para a produción de biogás e fertilizante. Isto nun momento no que os combustibles fósiles comezaban a dar problemas de escaseza.


A partir da tradición ourensá das augas termais, os baños públicos foron recuperado por unhas comunidades reforzadas pero aburridas do aforro individual, creando lugares onde o aseo e o confort únense nun ambiente social pero tranquilo. Grazas aos quemadores de excesos de biogás e sinxelos paneis termo solares a auga quéntase ata a súa desinfección, tras filtrarse no xardín de xuncos e aromáticas. Xunto cun sistema de burbullas alimentado por un pequeno panel solar ou axeitando un muíño dispoñemos do lugar favorito de todos nos durísimos invernos que herdamos.


Voltando a Central de Reciclaxe, a creación da Academia e o seu Centro de Investigación iniciou tamén unha constante recompilación de bibliografía útil para a aprendizaxe e a tecnoloxía e a súa relación co seu medio social e natural e como adaptala.


E así naceu a Rede de Bibliotecas e os seus grupos de estudo, máis ou menos independentes, que a preferían estudar máis preto dos seus fogares ou dos máis expertos na temática do seu interese.


Nalgúns castros son edificios exclusivos, con días máis serios e outros máis relaxados; en moitas aldeas se solapan as súas funcións con outras, como a produción de enerxía ou o procesamento de materiais; en moitas ocasións non hai un lugar recoñecido pero tendemos a gardar o material e os libros en casa de alguén, para facilitar a inclusión de xente que non asiste regularmente.


Internet e a informática de consumo deixaron de ser o que era, que non era exactamente perfecto pero a forma na que popularizou o acceso e intercambio de información era algo que non podiamos permitirnos perder, e adecualo foi unha das prioridades na Central de Reciclaxe.


Os nosos petos e bolsos perderon esas pantallas brillantes e coloridas que manexabamos cos nosos dedos, de lonxe todas iguais e de preto con tantas diferenzas divisorias. E non brillaban pola súa contribución á aprendizaxe consciente, senón que nos introducían nun transo involuntario que nos desconectaba dun mundo do que non podiamos gozar plenamente. Algúns teñen hoxe aparellos moi similares a eses, pero enfocados a necesidades persoais concretas; a maioría son de tinta electrónica, moi poucos tan compactos coma os de entón, as baterías son menores ou inexistentes; todos están condicionados pola facilidade da súa reciclaxe e reparación cos medios que mantivemos e desenvolvido. Na maioría dos fogares e centros de aprendizaxe dispoñemos de centros de lectura e mesmo de visualización de imaxes e vídeos a cor, moito menos portátiles, pero formando un micelio de información unindo os castros e liberándonos da dependencia total de servidores alleos, totalmente inestables.


Na próxima contareivos máis sobre os nosos muíños, as curvas de nivel acuáticas, a patrulla canina e a nosa rede de transporte!

Crónicas desde Honduras. La primera de Alba C.: en el ecuador de la adaptación



Parece mentira que ya hayan pasado 17 días desde que aterrizamos. A veces siento que llevo aquí mucho más, pero cada día hay al menos una cosa que me recuerda que acabo de llegar. Para escribir he puesto en los cascos una playlist en la que he ido guardando canciones que he escuchado en los trayectos de coche de las salidas con Coddeffagolf. Estoy sentada en una colcha que he puesto en el suelo de la sala y que ahora es “el salón”. Llevaba un poco mal que el tiempo que pasábamos en casa fuese en la cama, en horizontal, en la oscuridad, con el aire acondicionado. Dicho así parece más dramático de lo que es, pero era algo que no me imaginaba. ¡Ahora ya está solucionado! Tenemos salón.

Voy a contar cómo han sido estas semanas repasando mi diario de recuerdos. Creo que ser PCR empieza antes de llegar. ¿Por qué llevo tanto suero fisiológico? ¿Para qué tantos medicamentos? son preguntas que sigo sin resolver, y comienzo a pensar que mi médica y mi amiga Raquel quizá hayan sido demasiado prevenidas. O quizá no, aún no lo sé. Irte de tu casa para vivir tres meses en un lugar entendido como inestable e inseguro por el imaginario colectivo de tu país y que ,además, está a más de 8000 kms conlleva ciertas ansiedades colectivas y propias. Sentí tanta tensión antes de irme que, en cierto modo, llegar aquí fue un alivio.

No creo que nunca me olvide de los primeros momentos con Rubén y Alba V. en el aeropuerto. Como se suele decir, llevábamos las mochilas cargadas de ilusión y ganas; aunque las cargábamos en piloto automático. Un vuelo de 11 horas en la misma fila que los que iban a ser mis mejores amigos, forzados pero verdaderos, todo el verano -invierno aquí- y unas horas en el coche con Raquel Z. desde Palmerola después, llegamos a San Lorenzo. Me cuesta recordar cuál fue mi primera impresión más allá del calor, creo que se debe a lo cansada que estaba. Lo que sí recuerdo es el momento de salir del aeropuerto con una estampa preciosa de familias con pancartas y globos recibiendo a sus seres queridos que entiendo, algunos, vendrían en nuestro vuelo. También recuerdo las frutas que nos dejó Rina en el apartamento: el primer gesto de amabilidad de muchos que acumularía en los siguientes días.

Los primeros días nos dedicamos a descansar, aprender a usar el aire, aprendernos las calles de San Lorenzo, comer un par de baleadas, y ver alguno de los maravillosos atardeceres del Golfo. En nuestro segundo día hubo un apagón en San Lorenzo y pasamos el día en Choluteca. Ese fue el día en que empecé a darme más cuenta de la influencia de EEUU aquí; y de las marcadas desigualdades sociales. Desde ese día no paro de verlo en todas partes. También compramos muchas cosas, demasiadas. Entre ellas, mucha ropa de segunda mano. Yo venía apenas sin ropa porque no tenía muy claro el dresscode y venía avisada de que se estropeaba mucho. También hicimos nuestra primera compra en La Colonia, conseguimos nuestras tarjetas del móvil… Aún era todo pura gestión.


El primer fin de semana lo pasamos en Amapala, con las primeras sensaciones de ya estar insertos en la experiencia. Todo fue muy bucólico y nos encantó, también gracias a Elena, que ya llevaba casi un mes en Honduras. Aunque volvimos con leves problemas digestivos, teníamos muchas ganas de ir el lunes a Coddeffagolf. Ese lunes fue el único día tranquilo de la semana. A partir de ahí, nos metimos de lleno en el frenético pero pausado ritmo de trabajo de los compañeros de la oficina, y en él seguimos. Y encantados.


Mi primera salida de campo fue el martes a El Tulito, Choluteca con Carlos, a hacer un monitoreo de aves con los comunitarios en la laguna La Alemania. La intención es enseñarles a hacerlo por su cuenta. Su acogida e inclusión conmigo fue muy reconfortante, y la actividad me encantó,¡aprendí mucho!.

El miércoles tuve la suerte de asistir a una reunión de los pescadores artesanales de Aguas Calientes, El Triunfo y los técnicos de Digepesca mediada por Coddeffagolf. Allí pude entrar de primera mano en contacto con la realidad de este sector económico, de gran relevancia local, con sus múltiples y heterogéneas tensiones y demandas. También fue un gran aprendizaje para mí ver las habilidades de mediación de Nohelia.

El jueves fui por primera vez a una Escuela de Incidencia Política en Marcovia, Choluteca. Allí pude colaborar con las comunitarias y los técnicos en un taller de Resolución de Conflictos Comunitarios coordinado por Donaira. Fue una experiencia reveladora: por un lado, descubrí las dinámicas de intervención social de la ONG, las cuales me fascinaron; y por otro, tomé conciencia de los retos que atraviesa la comunidad de Cedeño, Choluteca, sobre todo en temas de adaptación climática, manejo de desechos, educación y seguridad ciudadana.

El viernes fue un día increíble. Fuimos de nuevo a Amapala, esta vez con Astrid y compañeros del ICF. Gracias al monitoreo de arrecifes pudimos conocer sitios muy entrañables del litoral insular como “Piedra cagada” y la Isla El Pacar; así cómo aprender a pescar de la mano de varios pescadores locales. También a registrar las parguetas, diversos rucos, peces sapo… Fueron unas 6 horas de pesca con devolución para monitoreo muy entretenidas, donde la compañía y el paisaje fueron irremplazables.

El fin de semana decidimos descansar y quedarnos en San Lorenzo. Aunque salimos a pasear bastante, todos los tiempos muertos que pasamos en casa hicieron que el apartamento 1, finalmente, se convirtiese del todo en hogar. Alba V. y yo creemos que, en realidad, un sitio no es hogar hasta que puedes estar un día entero, o casi, en él sin hacer ¨nada¨.

La semana 2 en Coddeffagolf transcurre de manera parecida a la anterior. Hasta la fecha he participado en dos talleres sobre Violencia contra la mujer, uno de ESF Galicia en colaboración con Aecid; y otro en el marco de la misma Escuela de Incidencia Política que mencionaba la semana pasada.

También fui a una exploración de áreas para reforestación en la Bahía de Chismuyo, donde Dulci y yo nos quedamos anonadadas con la altura de los manglares, y aprendimos sobre la vegetación. Sobrevolar todo con los drones nos dió una perspectiva preciosa del paisaje; y hablar con Doña Chago nos ayudó a entender los desafíos locales, pasados y presentes.

¨La casona¨ fue un lugar reseñable de la Bahía, aunque todo el plástico acumulado allí por la subida de las mareas era desolador. Ello me lleva al núcleo de lo que creo que es la reflexión más importante que he hecho en estos días. Desde mi mentalidad de ser de España, el plástico que se ve en muchos sitios aquí es más ¨agobiante¨ porque es contaminante de una manera visible y explícita; sin embargo, a menudo no me resulta tan sumamente desolador el consumo masivo, por ejemplo, de ropa, en España, cuya contaminación es menos trazable pero con un impacto ambiental desmedido.

Para terminar, ya que Aminta dice que siempre aparece en las primeras crónicas de los PCR y no salimos juntas aún (a campo), una mención especial a ella, por su manera de hacernos a todos sentir como en casa desde el primer momento.

Crónicas dende Honduras. A primeira de Rubén. Matial

Rubén, participante no Programa de Voluntariado Internacional de Coñecemento doutras Realidades (PCR), traenos as súas primeiras reflexións empregando como elemento de referencia a árbore do Matial. Rubén ademais participa neste programa como complemento ao de Hackers Sen Fronteiras, de tecnoloxía para o ben común no ensino secundario galego. Aquí queda a súa crónica!
———————————————–

Hoxe vou falarvos da árbore do Matial, pero antes un pequeno resumo destes primeiros días.

Chegamos a San Lorenzo e o calor púxonos os pés na terra que estamos a visitar. Ata o de agora, mollarse nun dos inmensos chaparróns destas chuvias torrenciais apenas semella diferente de suar baixo este calor incesante que percorre o corpo e a cara.

Xa levo 15 días aquí e, por momentos, parece que xa estou aclimatado, pero penso que aínda queda un pouco de camiño por percorrer.

Como comentaba ao inicio, comezo falando da árbore do Matial: un tronco espiñento e impenetrable, imposible de trepar para calquera persoa ou animal. Esta árbore dálle nome á primeira comunidade que visitei con Don Javier. Na súa copa e nas súas ramas non hai espiñas, o que permite que as aves aniñen sen dificultade.

Así sinto que son as comunidades aquí, no golfo de Fonseca: xente forte, coma ese tronco robusto e cheo de espiñas, que non permite que ninguén veña roubarlles nin destrozarlles o seu ecosistema. Pero iso si, cando accedes con calma e desde o cariño, comezamos a platicar un bo anaco, como dirían aquí, a compartir experiencias, e porque non dicilo, unhas comidas espectaculares. Rápidamente sínteste coma esas aves que aniñan no alto do Matial: acollido cun trato amable e sendo un máis.

Ata o de agora só podo dicir cousas boas. Vivín desde como é a creación dunha caixa rural nunha comunidade de mulleres emprendedoras ata unha formación escolar nunha comunidade situada no medio dun manglar, sen luz. E, por último, quizais o día que máis me gustou ata o momento foi o que pasei na lancha, en compañía inmellorable, pero cunha mención especial para Don Beto, un pescador de pura sangue hondureña que conseguiu espertar en min unha paciencia, canto menos, sorprendente no meu caso, durante sete horas de pesca.

Ensinoume a calma e a concentración necesarias para este traballo. O noso obxectivo era monitorizar unha serie de puntos arredor da illa de Amapala, levando así un control do peixe que dá sustento a tantas comunidades desta illa fabulosa.

Seguirei compartindo de primeira man todas as novidades desta viaxe, que pouco a pouco vai formando no meu interior un caderno cheo de experiencias inesquecibles.

Aquí vos deixo un par de fotos destes primeiros días

Crónicas PCR 2026. A primeira de Alba V. Primeiros 15 días en Honduras: aprendendo a mirar o mundo con outros ollos

Hai xa 15 días que aterrizamos en Honduras e aínda custa poñer en palabras todo o que estamos vivindo. Parece pouco tempo, pero a cantidade de experiencias, persoas e aprendizaxes que caben nestes días fai que sintamos que levamos moito máis camiño percorrido.

O primeiro contacto coa realidade hondureña chegou coa adaptación ao noso novo fogar: San Lorenzo. Un lugar que ao principio era descoñecido, pero que pouco a pouco vai deixando de ser “o sitio onde estamos” para converterse na nosa casa. Porque ás veces unha casa non é só un lugar físico, senón as rutinas que vas creando, as persoas que coñeces e os pequenos momentos que fan que un lugar empece a sentirse próximo.

O primeiro fin de semana tivemos a sorte de compartir esta aventura con outra rapaza galega do programa PCR que está en San Marcos de Colón, a unhas dúas horas de aquí. Xuntos descubrimos Amapala, un pequeno recuncho do Golfo de Fonseca que nos roubou o corazón. A súa tranquilidade, a súa xente e esa sensación de que o tempo pasa dun xeito diferente fixeron que nos namorásemos dun lugar no que se respira calma.

O luns comezou oficialmente a nosa aventura en CODDEFFAGOLF, onde nos recibiron cos brazos abertos. Dende o primeiro día fixéronnos sentir parte do equipo e, grazas a todos os técnicos e técnicas que nos acompañan, estamos podendo coñecer de preto realidades e proxectos que ata agora só coñeciamos desde a distancia.

Unha das experiencias máis especiais foi poder asistir a un monitoreo de pesca en Amapala. Alí coñecimos un dos proxectos nos que están traballando coa instalación de arrecifes artificiais para favorecer os ecosistemas mariños e apoiar ás comunidades pesqueiras. Estar nunha barca, observar o traballo das persoas que levan anos loitando polo seu territorio e entender a importancia do mar para estas comunidades foi unha aprendizaxe enorme.

Tamén tiven a oportunidade de facer case unha ruta de sendeirismo para chegar a unha microcuenca de auga potable. Un camiño que non só foi físico, senón tamén unha viaxe de aprendizaxe. Alí puiden ver como traballan enxeñeiras e técnicas ao outro lado do océano, coñecer outras formas de entender a xestión da auga e comprobar que, aínda que esteamos a miles de quilómetros, moitas das preocupacións e retos son compartidos.

Pero se hai unha experiencia que levo especialmente marcada nestes primeiros días foi a visita a unha comunidade que vive entre os manglares. Coñecer as súas casas, a súa forma de vida e a maneira na que se relacionan co seu entorno fíxome entender aínda máis o significado do nome deste programa: Coñecemento doutras realidades. Porque non se trata só de visitar outro país, senón de escoitar, observar e aprender doutras maneiras de vivir e de entender o mundo.

Algo que tamén me sorprendeu moito nestes días é a forma de compartir da xente. A hospitalidade, a alegría e, sobre todo, esa maneira de facer da comida un momento de encontro. En Honduras cómese moi ben, pero máis alá dos pratos, queda a sensación de que cada comida é unha oportunidade para compartir, conversar e facer comunidade.

Xa levamos aproximadamente un 17% desta experiencia completada. E, aínda que non vou negar que hai momentos nos que a morriña pola familia e pola casa pesa, cada día que pasa estou máis agradecida por estar aquí. Por saír da zona coñecida, por aprender de persoas que teñen moito que ensinar e por vivir unha experiencia que, sen dúbida, vai deixar unha pegada enorme.

O segundo fin de semana decidimos quedar en San Lorenzo, simplemente para desfrutar tamén da nosa nova rutina. Porque, dalgún xeito, este pequeno recuncho do Valle xa comeza a sentirse un pouco como casa.

E isto é só o comezo dunha experiencia que, seguro, nos seguirá cambiando por dentro e ensinando a mirar o mundo con máis calma, máis respecto e máis gratitude.



Collage de imaxes de actividades de xuño

Boletín Oficial ESFeiro: xullo 2026

CONTIDOS

  • Vida Asociativa
  • Honduras
  • Mozambique
  • Enlaces de interese
  • Recomendación artística-cultural
  • E proximamente …
  • A ESFrase do mes

VIDA ASOCIATIVA

    No mes de xuño, dentro do programa ESF na Universidade, tivemos un encontro coas nosas bolseirxs da ETSE Compostela.  Ademais, nunha reunión coa Dirección de Escola de Camiños compartimos ideas para aumentar a presenza da tecnoloxía para o ben común na escola. Asistimos en Lugo á presentación do Instituto iTerra da USC,e puidemos coñecer en liña os resultados do proxecto de aprendizaxe-servizo da materia de Videoxogos serios do Mestrado de Videoxogos da UDC. Ademais, os distintos grupos de traballo de ESF fixeron un gran traballo presentando 10 resumos, todos aceptados, para o Congreso de Estudos do Desenvolvemento que terá lugar en outubro en Santiago de Compostela. Rescatamos a entrevista que lle fixeron a Laura Salgueiro, compañeira do grupo de soberanía dixital, no  Episodio 71 de KDE Express: esLibre2026, falando da Guía de Autodefensa Digital. Ademais, presentouse na UDC un novo TFM: Estudo hidrolóxico e hidráulico das lagoas de inverno en Honduras, en colaboración con ESF e PDI da rede Artigo9Tech. Os bancos de reciclaxe seguiron o seu traballo, con entregas como a realizada ás compañeiras de Montescola. Este ano volvemos participar mentorizando unha persoa no programa Xuventude Mentoring.

    No programa de Hackers Sen Fronteiras, asistimos á entrega dos Premios Cidadanía Global da CGONGD, entre eles un ao proxecto de xardín circular do IES de Valga (impulsado por un colaborador de ESF) nos. O 18 de xuño, tamén en ETSE Compostela, desenvolvéronse dúas actividades co IES Brión: unha chocolatada solar e un obradoiro de cacharreo de ordenadores.

    No eido de Mulleres Bravas, o 4 de xuño houbo en Santiago de Compostela unha rolda de prensa de denuncia polo rexeitamento da Xunta de Galicia ás afectadas pola mina de Touro-O Pino. Participamos na reunión de Galicia Abriga, xa que este ano unha compañeira de Honduras participará no programa. Ademais, preparouse unha nova fase do programa para presentar a financiación da Cooperación Galega da Xunta de Galicia, onde esperamos incluir unha investigación sobre a comunidade hondureña en Galicia.

    Dentro de ESF profesional, tivemos encontro en liña da rede de bancos de reciclaxe. Tamén houbo un ciberfaladoiro de accesibilidade web, e un obradoiro de instalación de software libre en Leboso (nas instalacións da Fundación Galicia Verde, onde tamén asinamos o convenio de coordinación entre Enxeñería Sen Fronteiras Galicia e a Fundación Galicia Verde, para impulsar o Laboratorio de Análises de Terras nas instalacións da Fundación, con fondos de IGALIA). O 5, 6 e 17 de xuño desenvolvéronse Repair Cafés no CS A Pedreira (Pontevedra), no Espazo da Natureza de Oza (Carballo) e en Covelo. O 12 de xuño participamos en liña na reunión R2R Europe,  no 17 de xuño a Xornada Innovación nun Clima que cambia en Santiago de Compostela, e o 19 de xuño organizamos o ciberfaladoiro Comunidades enerxéticas: traendo a gobernanza enerxética aos territorios (aquí un breve resumo do falado). Na web, deixamos unhas consideracións sobre necesidades básicas de ancho de banda para un acceso mínimo a Internet orientado ás comunicacións esenciais.

    No programa PCR – Programa de Coñecemento doutras Realidades, o 16 de xuño celebrouse en liña un obradoiro formativo en liña, e tamen o obradoiro Tecnoloxía para o Ben Común e outras realidades na ETSE de Compostela.

    En traballo en rede,  2 persoas de ESF están facendo o curso de feminismos na cooperación, dentro da formación interna da CGONGD e a Xunta. Participou­se en liña na Asamblea da Revista Soberanía Alimentaria, e na asemblea da Federación Española de Ingeniería Sin Fronteras (con elección da nova Junta Directiva, onde entraron como presidente e secretario Fran e Pepe, de ESF Galicia). Ademais, persoas da base social manifestáronse contra Altri na Illa de Arousa, na gran manifestación do día 14 de xuño.


HONDURAS

    Foi un mes de traballo administrativo en Honduras, co peche da rendición de contas á Xunta de Galicia de varios proxectos pendentes. Ademais, no eixo de dereito humano á auga, a Mancomunidade NASMAR organizou un Taller de Transparencia y Rendición de Cuentas para la Buena Gobernanza.  No eixo de soberanía alimentaria e defensa do territorio, continuaron as formacións e traballos no programa de restauración de lagoas de inverno. O último día do mes comezou a estancia en Honduras das 3 participantes no Programa de Voluntariado Internacional de Coñecemento doutras Realidades. Irannos contando durante a súa estancia de verán as súas experiencias a través das crónicas PCR habituais.


MOZAMBIQUE

    No mes de xuño, no programa AquaMoz, tivo continuidade o traballo de fortalecemento institucional para a análise de inundacións empregando o estudo dun caso real en Mozambique. Durante este mes tamén se realizaron reunións para valorar o esquema do proxecto en Mozambique e en Galicia despois da decisión de Augas de Galicia de abandonalo a fins de 2026, unha mala nova que vos queremos compartir dende aquí, e que non entendemos, dada a boa valoración do programa na avaliación das accións da cooperación española en Mozambique dentro do período 2021-2024 (mencionado como exemplo concreto de valor engadido e boa práctica no ámbito do acompañamento técnico) e a publicación sobre boas prácticas da cooperación descentralizada, impulsada pola Dirección General de Políticas de Desarrollo Sostenible (DGPOLDES), da AECID, para a cal o proxecto foi seleccionado como referencia. 


ENLACES DE INTERESE

Activismo e persoas

Auga

Consumo responsable

Cooperación e ONGD

Educación para o desenvolvemento

Enerxía e cambio climático

Iniciativas

Investigación para o desenvolvemento 

Mundo

Pobreza e exclusión

Políticas e modelos de desenvolvemento

Soberanía alimentaria e defensa do territorio

Tecnoloxías da Información e Comunicacións (TIC)

Tecnoloxía para o ben común


RECOMENDACIÓN ARTÍSTICA-CULTURAL

    Este mes fixámonos en Xerme, o manifesto do Rabelo para sobrevivir á loucura dende a disidencia e o rural, con música e novela unidas. 


E PROXIMAMENTE …

    Temos un novo apartado na nosa páxina web, onde se pode ver a axenda de próximos eventos ESFeiros ou que nos parecen interesantes pola temática. Ademais:

  • Xullo-agosto: aberto prazo para envío de propostas para Congresso ArCaDia 7 — “Habitar na Encruzilhada. Epistemologias a partir do Sul Global” (que será en novembro en Lisboa).
  • 3 de xullo. 18:30 a 21h. Repair Café na ASC A Pedreira. Pontevedra
  • 4 de xullo. 10 a 14h. Repair Café na Praza Mestre Cerviño en Covelo
  • 4 de xullo (primeiro sábado de xullo): Día Internacional das Cooperativas
  • 7 de xullo: Día da Conservación do Solo
  • 11 de xullo. Picnic Veraniego ESFeiro. Encontro informal a base social na Praia Fluvial da Tarroeira (OpenStreetMap | Google Maps) en O Pino. Estaremos a partir das 12:30. Trae a túa comida (e bañador), ou se non vén pasar un rato pola mañá ou pola tarde!
  • 12 de xullo. Repair Café ao aire libre feira de Carballo
  • 13 ao 17 de xullo. ESCOLA DE VERÁN SOBRE TECNOLOXÍAS DIXITAIS LIBRES. Cada día, varios faladoiros e obradoiros de balde de temáticas diversas. +INFO E INSCRICIÓNS
  • 13 de xullo. Probando o xogo de mesa Comuneiras, de xestión de Montes Veciñais en Man Común. Gentalha do Pichel. Santiago de Compostela. INSCRICIÓN (se queres probalo na túa zona, avísanos!).
  • 15 de xullo. DEBATE SOBRE IA (18h na escola de camiños) E CEA DE BANCOS DE RECICLAXE E GRUPOS REPAIR DE GALICIA (en A Coruña, apúntate á cea en bancoreciclaxecoruna[ARROBA]galicia.isf.es)
  • 16 de xullo. presentación do libro «Remover la tierra» de Antonio Sánchez Gómez. 19h. Libraría NUMAX, Santiago de Compostela. +INFO
  • 15 de xullo: Día Internacional das Tecnoloxías Apropiadas
  • 21 de xullo de 19h a 20:30h. Formación en Xestión de Conflictos. Aberto a toda a base social. Será en liña (apúntate en info[arroba]galicia.isf.es para que che pasen o enlace da sala)
  • 26 de xullo: Día do manglar
  • 28 de xullo: Día Internacional da Conservación da Natureza

   Para máis info sobre cursos e eventos en Galicia  consulta a Axenda Solidaria e as formacións da Coordinadora Galega de ONGD


A ESF-RASE DO MES

«Precisamos unha ciencia que pense na Natureza desde dentro, sen intentar dominala, aliándose con ela». 

YAYO HERRERO