La importancia de las cajas rurales y los fondos rotatorios en nuestros proyectos en el sur de Honduras

En la comunidad de San Francisco, sector San Bernardo, municipio de Namasigüe, se llevó a cabo un evento en el que se realizó la entrega de un fondo rotatorio (también conocidos como capital semilla) orientado a fortalecer la capacidad de crédito y los servicios de cinco estructuras comunitarias: cuatro cajas de ahorro y crédito y una empresa de servicios múltiples que también concede préstamos (microcréditos).

Con esta entrega se cierra un proceso de trabajo de más de dos años, que inició con la formación en aspectos administrativos y organizativos, seguido por la legalización y la maduración de iniciativas de emprendimiento comunitario.


Estos grupos están conformados en su totalidad por mujeres de las comunidades de Playa Negra, San Francisco, Montelimar y Montecristo, quienes hoy cuentan con herramientas más sólidas para gestionar sus propios mecanismos financieros.

CODDEFFAGOLF, socia nuestra en Honduras, apuesta por la creación de alternativas de financiamiento comunitario. En el último año se acompañaron a 14 nuevas cajas de ahorro y crédito en distintas comunidades del Golfo de Fonseca, fortaleciendo así la economía local y la organización comunitaria.

El capital inicial con el que empiezan los grupos suelen ser cantidades pequeñas (según nuestra perspectiva) para cada caja rural: 1.900 euros por caja.

Los grupos mencionados al principio son grupos que comenzaron con el proyecto hace 2 años. Ellos ya habían aportado en estos 2 años unos 3.000 euros por caja de media.

El proceso es que se empieza primero con formación de las personas de los grupos, para pasar a la constitución jurídica de la caja; después van sumando ahorros y concediendo préstamos y, cuando tienen un proceso sólido, se les inyecta capital (ese capital semilla, que en nuestro caso sale de los proyectos de cooperación para los que vamos consiguiendo financiación). Así los grupos se vuelven más maduros y resilientes.

Los préstamos que solicitan las familias van desde 17 euros (cantidad mínima) hasta aproximadamente 500 euros en el caso de emprendimientos. Los destinos habituales son pagos médicos, material escolar, desplazamientos o matrículas de estudios, arreglo de viviendas (techos de chapa, letrinas, etc.), compra de equipo de pesca y similares.

Los objetivos más importantes que se buscan con estas cajas son:

  1. Que las personas tenga fondos para cubrir pagos básicos relacionados con la calidad de vida y romper el círculo de la pobreza (si no se tiene buena salud ni acceso a servicios sanitarios, o no se estudia, es difícil salir).
  2. Que no dependan de prestamistas usureros ni tengan que descapitalizarse vendiendo cosas del hogar para emergencias.
  3. Que se organicen como grupo y aprendan sobre gestión económica, como posible trampolín para pequeños emprendimientos. A veces las propias cajas organizan después negocios sencillos (venta cooperativa de pescado, comidas, etc.).

Los tipos de interés que manejan son del 3% al 5% mensual. A nosotros nos parece una barbaridad en España, pero estamos en otra dimensión económica. Como referencia, en el improbable caso de que consiguieran préstamos con banca tradicional, los intereses de los préstamos en los bancos están entre el 25% y el 30% anual.

La gran ventaja en comparación con la banca tradicional es, por lo tanto, el acceso. Las personas sin recursos económicos no son elegibles para un banco convencional, ya que no tienen garantías o avales. Eso es porque, en el ámbito comunitario, estos préstamos se basan en el conocimiento entre las personas, el apoyo mutuo y un seguimiento cercano. Además, se establecen incentivos al pago, como penalizaciones en el reparto de ganancias si alguien incumple. Por eso es fundamental que en las formaciones iniciales se trabajen herramientas de resolución de conflictos, transparencia y buena comunicación.

Pensamos, de esta forma, que las CRACs (Cajas Rurales de Ahorro y Crédito) son una herramienta muy interesante, y llevamos años impulsándolas con CODDEFFAGOLF en zonas rurales, ya que son una base muy buena sobre la que organizar grupos con fines de generación de ingresos familiares. Son además una forma de organizarse para salir de épocas difíciles para las agricultoras (sequías, etc.) y también para estas comunidades pesqueras en situaciones de falta de ingresos estables y bastante incertidumbre (por episodios de contaminación o descenso de capturas). Sirven además como manera de trabajar la posición de género, ver en este documento pág 12 para profundizar en el concepto).

Actualmente trabajamos con este tipo de grupos dentro del programa de Restauración de las lagunas de invierno como medio de vida de las poblaciones pesqueras de Namasigüe y El Triunfo. Fase 1. Financiado por la Cooperación Española a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo Honduras, y también por Cooperación Galega da Xunta de Galicia, y ejecutado con el protagonismo de los grupos y CODDEFFAGOLF.

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